Entre la escultura y la fotografía

12 abril - 17 julio, 2016

Como reflejo del singular rol que ocupa la fotografía en el trabajo escultórico de Auguste Rodin, y luego de la exposición Mapplethorpe Rodin en 2014, el museo Rodin sigue explorando la fecunda relación entre escultura y fotografía. Basándose en una propuesta de Michel Frizot, historiador de la fotografía, esta exposición es una invitación a descubrir 8 artistas de la segunda mitad del siglo XX dedicados simultáneamente a la escultura y a la fotografía. Para cada uno de ellos, John Chamberlain (1927-2011), Cy Twombly (1928-2011), Dieter Appelt (nacido en 1935), Markus Raetz (nacido en 1941), Mac Adams (nacido en 1943), Gordon Matta-Clark (1943-1978), Richard Long (nacido en 1945), Giuseppe Penone (nacido en 1947), la escultura y la fotografía están íntimamente ligadas, y conviven en armonía.

Rodin veía a las fotografías de sus obras como un medio de superar sus propias dudas. Los jóvenes artistas de 1960 derribaron la antigua noción de la escultura mediante intervenciones en la naturaleza (land art, arte conceptual), utilizando sistemáticamente la fotografía para conservar un testimonio de estas acciones «escultóricas» - como lo hacía Richard Long, quien fotografiaba las marcas que dejaba a su paso durante sus caminatas programadas.

Los ocho artistas presentados pertenecen a esta generación y, continuando con esta actitud mantienen una relación muy estrecha entre fotografía y escultura, al punto de no poder separar a veces ambas prácticas. De Richard Long a Giuseppe Penone, de Dieter Appelt a Cy Twombly, la exposición explora las diversas vías de su alianza y su conexión, ya sea como actividades autónomas (Cy Twombly), interrelacionadas desde el momento de su producción (Richard Long), como resonancias de un imaginario común - el árbol, el crecimiento, la visión (Giuseppe Penone), - el cuerpo primitivo (Dieter Appelt) -, o en la similitud formal (John Chamberlain). Unidas por las mismas paradojas de la vista y la percepción (Markus Raetz) o por una lógica narrativa incierta (Mac Adams), o como doble testimonio en vacío y en relieve de una intervención irreversible en arquitecturas abandonadas (Gordon Matta-Clark).

La exposición demuestra así una ampliación considerable de las categorías formales y conceptuales evocadas por los términos «escultura» y «fotografía», con obras sorprendentes pero siempre convincentes, que trabajan el cuerpo humano, la materia, la luz, el paisaje.

Paralelamente a la reapertura del museo Rodin, esta exposición propone una nueva «apertura» a formas modernas de la escultura y la fotografía, elaboradas por ocho artistas que reflejan las pasiones de Rodin.

Comisariado

Michel Frizot, historiador de la fotografía
Hélène Pinet, responsable de las colecciones de fotografías del museo Rodin