Auguste Renoir (1841 -1919)

Mujer desnuda

En torno a 1880

Óleo sobre lienzo

Alt. 81,4 cm ; Anch. 64,9 cm

P.7334

Van Gogh y Renoir son para Rodin los dos pintores más importantes de su época. El escultor tenía una afinidad particular con este cuadro que pudo adquirir en Bernheim-Jeune, en 1910, pero que desea desde 1898. Procede de la época en que Renoir, atento a la manera de Ingres y de Rafael, empieza a distanciarse, con respecto al impresionismo y devuelve a la línea, y al contorno, una preeminencia que habían perdido.

 

Tratada a la manera de un boceto, esta joven sentada revela las cualidades escultóricas que encontramos en los mejores desnudos del pintor. Pinceladas yuxtapuestas, visibles, de color puro, forman una suerte de aureola, de mandorla, alrededor del voluptuoso desnudo femenino. El suave modelado parece de este modo extraerse de un fondo impreciso, en un contraste que no puede más que gustar a Rodin.

 

Una fotografía de la época muestra que el cuadro está colgado (hecho raro) en el hôtel Biron, encima del escritorio de Rodin. Al escultor le gusta mostrarlo y comentarlo: "El torso de esta joven, es escultura. Qué maravilla"! (Tirel, 1923). "Observen este Desnudo de Renoir, vean la calidad de esta carne; brilla en la noche: ¡Un verdadero Praxíteles!” (Revers, 1911).

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