Vincent Van Gogh (1853 -1890)

Los Cosechadores

Verano de 1888

Óleo sobre lienzo

Alt. 73 cm ; Anch. 54 cm

P.7304

La pintura de Vincent Van Gogh está estrechamente relacionada con la Provenza, dónde el artista vivió durante los últimos años de su vida. Llegó a Arles, en febrero de 1888. Y se quedó pasmado por la luz que proporciona toda su intensidad a los colores. En este cuadro, la elección de una vista en picado, que sitúa la línea de horizonte muy alto y reduce el cielo a una fina zona, permite a las gavillas y al campo de trigo, relucientes bajo el calor estival, ocupar la casi totalidad del lienzo. En la parte superior, entre el lindero del campo y el perfil azulado de la ciudad de Arles, se estira la silueta de un tren, cuyas nubes de vapor responden al humo de las chimeneas de las fábricas, en la lejanía a la izquierda.

 

Esta imagen de una integración serena de la modernidad y del progreso, en medio de paisajes rurales, corresponde a la atracción, desde los años 1870, de los pintores impresionistas por la fuerza y la poesía del ferrocarril. Los toques orientados y yuxtapuestos, los colores brillantes y expresivos, así como las vehementes pinceladas, que caracterizan el arte de los últimos años de Van Gogh, están aquí al servicio de una visión deslumbrada y solar.

 

Adquirido por Rodin acerca de Amédée Schuffenecker, tras 1905, el escultor apreciaba particularmente este cuadro : ”Van Gogh y Renoir son los dos pintores más importantes de nuestro tiempo... El paisaje por uno, el desnudo humano por el otro, han sido tan magnificados que hay mucho que aprender de su arte…”  ( Canudo, 1913 ).

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