Claude Monet (1840 -1926)

Belle-Ile

1886

Óleo sobre lienzo

Alt. 65 cm ; Anch. 85,5 cm

P.7329

Monet y Rodin mantienen una profunda amistad y se admiran mutuamente. Sus obras fueron reunidas en 1889, en una exposición común en la galería Georges Petit. En 1888, Monet ofrece este lienzo al escultor probablemente a cambio de su Jeune mère à la grotte [Joven madre en la gruta] . Belle-Île forma parte de un conjunto de treinta y nueve lienzos que el pintor realiza durante una estancia en Belle-Île en Mer, en 1886. Durante diez semanas, Monet recorre la parte más salvaje de la isla. Desplaza su caballete a lo largo de las despedazadas costas para pintar directamente a partir del motivo y captar las variaciones infinitas de la luz costera.

 

Influenciado por las estampas japonesas de Hokusai, multiplica las vistas de las rocas en el mar y renueva su lenguaje pictórico frente a las inmensidades insulares, vírgenes de cualquier figura humana. Los lienzos realizados en Belle-Île constituyen un verdadero cambio en la obra del pintor, ya que inauguran el trabajo serial practicado por Monet, a partir de la década de 1890: observar la metamorfosis de un motivo en diferentes horas del día y del año, proceso que sistematiza posteriormente y que caracteriza de forma duradera su obra.

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