Auguste Rodin (1840 -1917)

Monumento a Victor Hugo

llamado del Palais Royal

1890

Bronce

Alt. 185 cm ; Anch. 285 cm ; P. 162 cm

S.6686

Fundición realizada por la Fábrica de fundiciones de Coubertin en 1997, para las colecciones del museo.

Tras la muerte de Victor Hugo en 1885, se habló de erigirle un monumento en el Panthéon, simétrico al que estaba dedicado a Mirabeau y realizado por Injalbert. Fue a Rodin a quien se pasó el encargo en 1889.

 

Eligió representar al Victor Hugo del exilio, sentado al borde de las rocas de Guernesey, el brazo extendido como para calmar el oleaje, imagen del poeta meditando, pero también del defensor de las libertades republicanas. El primer proyecto ”al que le falta claridad y cuya silueta es confusa” fue rechazado por unanimidad. En 1891, el director de Bellas Artes lo destinó entonces a otra ubicación. Se colocó al final en la plaza de los jardines del Palais Royal. A partir de 1890, Rodin trabajó pues simultáneamente en dos proyectos, el primero, representando Victor Hugo sentado, el segundo, destinado al Panthéon, en el que el poeta aparece en pie. Representa a Victor Hugo desnudo, sin artimañas, ni idealización, como era costumbre de hacerlo para los grandes hombres. Y es un cuerpo marcado por el tiempo que Rodin modela, lo que choca evidentemente a sus contemporáneos.

 

Victor Hugo sentado fue mostrado en yeso en el Salón de la Sociedad Nacional de Bellas Artes de 1897, con ambas musas inspiradoras, La Muse tragique [La Musa trágica] y La Méditation ou Voix intérieure [La Meditación o Voz interior], que ya acompañaban al poeta en los primeros bocetos, pero que han desaparecido en la versión final en mármol.

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