Auguste Rodin (1840 -1917)

El Caminante

1907

Bronce

Alt. 213,5 cm ; Anch. 71,7 cm ; P. 156,5 cm

S.998

Fundición realizada por la fábrica de fundiciones Alexis Rudier en 1913.

Esta figura surgió del ensamblado de un estudio de piernas para el Saint Jean-Baptiste [San Juan Bautista] y de un torso, probablemente también diseñado para éste. Rodin los juntó en torno a 1900. El modelado liso de las piernas, contrasta con las grietas del torso, lo que hace hincapié en la referencia a la Antigüedad.

 

Tras 1900, Rodin enfocó de otra forma la Antigüedad. Y, lo cierto es que el estado fragmentario en el que nos han llegado la mayoría de las esculturas grecorromanas, ha influenciado sin duda alguna, su reflexión como escultor. Había observado que esto no restaba para nada su belleza, ni su poder de expresión: "Esto es una mano... rota a ras de la muñeca. Ya no tiene dedos, nada más que una palma, y es tan verdadera", admiraba, "que para contemplarla, verla vivir, no necesito los dedos. Mutilada como está, me basta, pese a todo, porque es verdadera". (Rodin, 1904).

 

A menudo considerada como el símbolo de la creación pura, por fin despojada del peso del tema, L'Homme qui marche [El Caminante] aparece como la propia imagen del movimiento. 

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