Auguste Rodin (1840 -1917)

Cristo y Magdalena

En torno a 1894

Yeso, Madera, Tejido

Alt. 84,5 cm ; Anch. 74 cm ; P. 44,2 cm

S.1097

Es uno de los escasos testimonios que nos queda de una inspiración religiosa en Rodin. La obra corresponde tal vez a la reutilización de un primer Cristo desaparecido, ejecutado bajo la influencia del  escultor Augustin Préault (1809-1879) y que forma parte de la tradición romántica.

 

A este Cristo flaco y doliente, cuya cabeza demasiado pesada parece volcar hacia un lado, se aferra una mujer, la Magdalena, cuyo origen procede de una figura de damnada diseñada para La Porte de l’Enfer [La Puerta del Infierno], y convertida posteriormente en La Méditation [La Meditación], musa del Monumento a Victor Hugo. El conjunto, traducido en mármol para el Barón Thyssen, en torno a 1905, subraya, como lo describe Rilke, "el contraste entre ambos cuerpos, rotundamente forzado por el mármol, (que) da en primer lugar una impresión de tristeza sin límites, que se desprende de este sujeto".

< Volver a la colección