Auguste Rodin (1840 -1917)

Hombre desnudo, con una mano y una rodilla al suelo

En torno a 1896-1898

Lápiz y acuarela sobre papel

Alt. 32,5 cm ; Anch. 25 cm

D.4181

Característico del relevante cambio que interviene a partir de 1896 en el arte de Rodin como dibujante, este folio muestra que el artista se convierte en el adepto de "la observación sincera que desprecia las poses teatrales, para interesarse solo por las actitudes más sencillas, y mucho más conmovedoras, de la vida real" (Gsell, 1911). De ahora en adelante, Rodin ya no dibuja a partir de un modelo vivo. Se esmera por captar en pocos minutos, movimientos cuando se producen, con un prodigioso virtuosismo, sin separar la mirada de su modelo, sin mirar su hoja de papel.

 

Este dibujo a lápiz, uno de los escasos que representan un desnudo masculino, mantiene aparentes los trazos iniciales, erráticos, de este "instante del movimiento". Rodin lo retoma y lo completa, en una segunda etapa, mediante trazos de aguada de acuarela: "El tono de la piel está lavado con tres o cuatro cuchilladas que tachan el torso y los miembros […] Estos bocetos fijan gestos muy rápidos o bien flexiones tan transitorias que el ojo a penas ha podido captar el conjunto durante medio segundo. Ya no son líneas, ya no son colores: es movimiento, es vida". (Gsell, 1911).

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