Auguste Rodin (1840 -1917)

Antes de la creación

En torno a 1900

Lápiz negro, difumino, acuarela y guache sobre papel

Alt. 25 cm ; Anch. 32,5 cm

D.6193

Los dibujos eróticos forman, en la obra de Rodin posterior a 1900, un corpus de varios centenares de piezas.

 

En sus dibujos eróticos, Rodin se concentra todavía y aún más, en uno o dos modelos desnudos, de los que escruta, con emoción, las zonas misteriosas del sexo. Las mujeres desnudas que dibuja aceptan desvelar, exhibir, su sexo ante su mirada, a menudo se acarician, a veces se abandonan…, permitiendo de este modo al artista de captar los movimientos más secretos y más expresivos de sus cuerpos.

 

En el primer plano de la composición de este dibujo acuarelado, anotado por Rodin, abajo en la derecha, "antes de la creación", se trata de la vulva de la mujer, evidenciada por los muslos abiertos y la posición del cuerpo visto en escorzo, que constituye el propio tema del dibujo. En el rostro, anónimo y disimulado por el encuadre elegido, los trazos elípticos del cabello y de la boca abierta, responden al sexo de la mujer, situado en la misma línea. Cómo no evocar L’Origine du monde [El Origen del mundo] de Gustave Courbet (1866, museo de Orsay). Pero, si el cuadro "parece ser el clímax de la conquista realista lograda por el pintor" (Des Cars, 2007). En Rodin, sin embargo, la afirmación totalmente "moderna" de un lenguaje plástico independiente de la realidad (libertad del trazo, carácter elíptico de las formas, intensidad de los colores, abstracción del fondo sobre el que se exhibe el cuerpo desnudo, ajeno a cualquier contexto) compite con el erotismo con el que carga su dibujo.

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